
El sudafricano Kevin Carter tomó en Ayod (Sudán) esta fotografía, que fué publicada en el 23 de marzo de 1993 por el New York Times y le valió el Premio Pulitzer del año 1994 a la mejor fotografía periodística. Se trataba una niña, que se dirigía a un puesto cercano de O.N.U. a pedir comida y agobiada por el hambre y la sed era acosada por un buitre que esperaba su muerte para comer sus restos. Kevin estuvo 15 minutos a una distancia prudencial esperando que el buitre abriera las alas para lograr una toma mítica, pero como esto nunca ocurrió decidió tomar la fotografía y espantar al buitre, lo que pasó después no está claro, he leído opiniones disímiles sobre el destino de la niña, en algunos lugares se publica que Carter se fué tras espantar al buitre sin saber nunca más nada y otra versión indica que la niña se recuperó y pudo seguir su camino (según el mismo Kevin), en cualquiera de los dos casos me estremece la sangre fría del fotógrafo para no socorrer a la niña por la ambición de conseguir una buena foto.Tiempo después de que su fotografía recorriera el mundo, Carter se mostraba sorprendido cuando todo el mundo al ver su fotografía lo primero que atinaban a preguntarle era qué había sido de la niña y porqué no la ayudó, en lugar de las preguntas artísticas de rigor. Tras la muerte de su amigo Ken Oosterbroek y, según muchos allegados, agobiado por la culpa, Carter se suicidó el 18 de abril de 1994.